CRS Femenino de Portoviejo ahora cuenta con Bachillerato

Treinta personas privadas de libertad y una en fase de prelibertad, continuarán estudiando para su posterior reinserción social

Este martes 1 de noviembre de 2016, se dio inicio al año lectivo en el Centro de Rehabilitación Social (CRS) Femenino de Portoviejo, el cual incluye el programa de bachillerato.

Las clases en el CRS Femenino de Portoviejo se dictarán los lunes, martes y miércoles de 08:30 a 10:30

Treinta personas privadas de libertad y una en fase de prelibertad, distribuidas en Octavo, Noveno, Décimo, Primero de Bachillerato y Tercero de Bachillerato, continuarán estudiando para su posterior reinserción social.

Previamente, el Ministerio de Educación en coordinación con el Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos, realizó una prueba de diagnóstico para determinar los niveles que cada una de las internas deben cursar de acuerdo a sus conocimientos.

Las alumnas recibieron textos de Lenguaje y Literatura, Ciencias Naturales, Estudios Sociales y Matemáticas, por parte de la Cartera de Educación, institución que suministró también los pupitres. El CRS facilita el espacio donde se dictarán las clases, mismas que cuentan con las medidas de seguridad y acompañamiento de un Agente de Seguridad Penitenciaria.

“Es la primera vez que se incluye el bachillerato en este Centro. El día que hicimos las pruebas de diagnóstico vimos que hay chicas que están muy bien preparadas y que tienen el deseo de superarse”, manifestó Betzabeth Véliz, docente.

Las clases en el CRS Femenino de Portoviejo se dictarán los lunes, martes y miércoles de 08:30 a 10:30.

María C., tiene 28 años de edad. Lleva seis meses cumpliendo su sentencia en el CRS y es la única interna inscrita en Tercero de Bachillerato. El año pasado estudiaba a distancia pero al quedar privada de libertad interrumpió sus estudios. Nunca imaginó que ahora los pudiera retomar.

“Para mí fue una sorpresa. Nunca pensé que aquí pudiera estudiar. Voy a ser la primera abanderada de este Centro”, dice muy contenta y con la certeza de que cumplirá su sueño de ser bachiller para luego seguir con los estudios superiores.

María tiene una sentencia de 20 meses, y señala que si llega a salir antes logrando acogerse a alguna medida, el Ministerio de Educación la incluirá en la extensión que existe en el cantón Jaramijó de la provincia de Manabí, para culminar el bachillerato. Asegura que nunca es tarde para estudiar y que también lo hace por sus dos hijas, a quienes desea ayudar en sus tareas.

Martha Zambrano, Directora del CRS Femenino, asegura que como política de Estado ha sido lo mejor implementar la educación para las personas privadas de libertad ya que hay mucho potencial que se puede aprovechar.

“Prepararse les va ayudar a crecer como seres humanos y les va a regresar la dignidad. Se recupera el autoestima y se fortalecen incluso como madres porque vuelven a ver temas que las pueden vincular con sus hijos”, manifestó Martha Zambrano.

El proyecto de bachillerato incluye materias como inglés y se espera incluir computación.

Las internas que se acojan a los beneficios de Ley (régimen de prelibertad), podrán seguir estudiando en lugares cercanos a sus domicilios. El objetivo es brindarles apoyo para que su estudio no se frene y puedan continuar con normalidad, una vez fuera del CRS.

Johanna N., en fase de prelibertad, cursa ahora el octavo año de básica. Recuerda que terminó la primaria cuando estaba privada de libertad en el CRS. Hace un mes y diez días que se acogió a este régimen y se siente agradecida por la oportunidad de continuar estudiando. Ella se presenta todos los lunes al CRS y acude a clases también los martes y miércoles.

“Quiero estudiar. Siempre he dicho que quiero ser abogada. Tenemos la oportunidad de aprender y capacitarnos. Estudiar es lo mejor que nos puede pasar y lo único que nos sirve”, señala Johanna.

El Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos, trabajan de manera articulada con el Ministerio de Educación, para garantizar a las personas privadas de libertad el acceso a la educación como parte de su tratamiento para su posterior reinserción social.