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Rosana Alvarado: “Trabajamos para garantizar los derechos de las personas privadas de libertad”

La ministra Rosana Alvarado en diálogo con medios de comunicación en la ciudad de Cuenca

En un conversatorio con medios de comunicación, en Cuenca, la ministra de Justicia, Derechos Humanos y Cultos, Rosana Alvarado, dialogó sobre la situación actual del CRS Turi y el sistema de rehabilitación social en el país.

La Ministra se refirió a la presunta red de extorsión en el CRS Turi, un caso que se deriva de hechos sucedidos e investigados por la Unidad de Inteligencia Penitenciaria en marzo de 2016 y los involucrados eran las personas privadas de libertad (PPL).

Es importante estar claros, afirmó, que los hechos sucedidos en el CRS Turi el 31 de mayo de 2016 no se relacionan con la presunta red de extorsión. “Es un tema judicializado. El aparato judicial debe determinar si hubo o no red de extorsión y tortura”.

La titular de la Cartera de Estado manifestó que se trata de una “situación de extrema seriedad”, por lo que no existe la intención de minimizar las responsabilidades de los involucrados, aunque tampoco se debe prestar para el juego político que algunos actores de la oposición se han empeñado en levantar como palestra para generar un escenario mediático.

"Ellos han perdido el derecho a la libre movilidad, pero no su dignidad", afirmó la ministra Rosana Alvarado.

Dijo que el Ministerio de Justicia no permitirá que casos como estos se repitan en ningún centro del país. “Trabajamos para garantizar los derechos de las personas privadas de libertad”.

La titular de la cartera de Estado se refirió a la transformación que ha experimentado el sistema penitenciario del Ecuador desde 2013, algo que ha permitido dignificar la vida y reivindicar los derechos de las PPL.

Refirió que el Estado invierte tres millones de dólares mensuales en la alimentación de los internos y destacó la importancia que supone la oportunidad de rehabilitarse desde la educación, la cultura, el deporte, los vínculos familiares y las actividades laborales, algo que no sucedía en el pasado.

“Ellos han perdido el derecho a la libre movilidad, pero no su dignidad”, afirmó.

La Ministra destacó el espíritu luchador de algunas personas privadas de libertad, pues más allá de las “ausencias” y del sentimiento de “olvido” que pueden marcar sus vidas, “no se dejan vencer y colaboran”.

“Muchos participan de los talleres, de las actividades educativas, culturales, laborales, y logran trabajos admirables”, finalizó.